Si todo lo que podemos ver en una persona con demencia son las pérdidas producidas por la enfermedad, dejamos de ver aquello que todavía conservan. No importa en la etapa en la que se encuentren, aquellos que sufren de demencia aún retienen pensamientos, sentimientos y la necesidad de dar y recibir amor hasta en las etapas más avanzadas.
Nuestro proyecto está diseñado para animarte a abrir tu mente, pensar por ti mismo, cuestionarte y ahondar más allá de lo que dice la información existente sobre la demencia. Te invitamos a salir de los paradigmas existentes y aprender a percibir a la persona con demencia en una forma diferente.
Ofrecemos información novedosa y programas que generan una mejor comprensión de la forma como trabajan el cerebro y la conciencia humana y como se afectan ambos por la demencia.
El conocimiento nos empodera y nos permite enfrentarnos a los retos que presenta la demencia, creando así una mejor calidad de vida para todos los involucrados.
Katya De Luisa es la organizadora y desarrolladora del proyecto La Mente Infinita, que incluye muchos de los conceptos presentados en el libro que publicó en 2018
Este libro cubre Información sobre las causas físicas y los síntomas de la demencia, ofrece consejos sobre la práctica del cuidado, narrativas personales y ejercicios destinados a poner al lector en los zapatos de la persona con demencia.
Lo guía desde la experiencia humana de la demencia hasta una exploración del camino que el espíritu transita conforme progresa la enfermedad.
Vemos un mundo que aboga por el cambio al darle una voz a aquellos con demencia y así les permite crear una mejor vida para sí mismos y los que los aman. Un mundo donde ellos y sus familias reciben el apoyo emocional y financiero que necesitan para enfrentar los retos que enfrentan en su día a día.
Un mundo donde las comunidades y los gobiernos proveen recursos y subsidios que les permiten costear el cuidado en el hogar, sea por sus familiares o por cuidadores profesionales. Un futuro donde el sistema mismo de cuidado cambia enfocándose en la persona con demencia como individuo y no como una cosa que se almacena, práctica que debe erradicarse como anticuada.
Nuestra visión abraza un mundo donde el estigma social de la demencia desaparece y el miedo que rodea esta condición se transforma en comprensión, aceptación y compasión.